Crítica
de la Revista Haciendo Cine
Por Julián Fernández
EXCELENTE

En
tiempos de homenaje a Truman Capote
y su libro A Sangre Fría, este
parece ser el momento indicado para
la llegada de Capturando a los
Friedman. A diferencia de Capote,
este documental no se basa en una novela,
pero bien podría hacerlo. Si
bien las fronteras están claras
en este oportunidad, la magnitud de
este caso toma dimensiones casi surrealistas.
Arnold
(el padre) y Jesse Friedman (el menor
de sus tres varones) son arrestados
en 1988 por cargos varios de pedofilia.
Hasta ese momento, lo que parecía
ser un documental más acerca
de un caso ruidoso se convierte en otra
cosa al comenzar el juicio a ambos acusados.
Mezclados
con los testimonios (actuales) de la
familia, la policía y los abogados,
podemos ver los videos de aquel momento
tomados por el mayor de los hermanos,
David. Videos caseros que muestran la
intimidad y el derrumbe de los Friedman
ante los juicios. Con una estructura
cercana al thriller, el suspenso aumenta
a cada minuto, y los límites
entre documental y ficción parecen
confundirse a causa de lo irreal de
la historia, primero y, más que
nada, debido a la habilidad con la cual
el material “capturado”
está dispuesto en el film.
Capturando
a los Friedman nos obliga a
tomar partido, a juzgar y a ser árbitros
en este disputa. Con el martillo siempre
listo para la sentencia, queremos ver
más, anhelamos, sin éxito,
que esta película nunca termine,
que nunca llegue ese final memorable
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