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Santísima Trinidad La Trilogía

La obra de Raúl Perrone culmina, hasta la fecha, en tres largometrajes que componen una unidad tan homogénea como imprevista: "Es una trilogía porque salieron tres", suele dar Perrone, "y no porque se hubie-, ra pensado de entrada como trilogía; podrían haber sido cinco, dos o ninguna". Las tres se desenvuelven en múltiples direcciones, operando, como fragmentos, recortes o 'ventanas de un universo más amplio, seguramente inagotable. Algunos términos comunes a los tres films ayudan a recorrerlos.

Automóvil: Vehículo sin caballos que dejó sin trabajo a los mateos. Perrone sostiene una fascinación por los autos viejos que esta debidamente trasladada a las tres películas. Algunas conversaciones muy importantes tienen lugar en autos y Rolo tiene por hobby sacar fotos de autos viejos. El único modelo nuevo que encuentra su lugar en la trilogía es el auto del gordo Rubén en Labios..., a quien se Ie reconoce un origen común pero una situación social distinta. El pobre Rubén termina muerto, de lo que se desprende que no es bueno tener autos nuevos en una película de Perrone.

Color: Labios de churrasco es el blanco y negro, Graciadió es básicamente una película roja y en Cinco pal ' peso predomina 'el amarillo. No es disparatado afirmar que la experiencia multicolor de la serie No seas cruel, hecha entre Labios... y Graciadió, devolvió a Perrone la seguridad pa¬ra valerse del color en términos expresivos, luego de tres años de trabajo en exclusive y riguroso blanco y negro.

Encendedor: Dispositivo a piedra y gas que permite prender cigarrillos pero que en manos de Gus nunca anda en la Trilogía casi co¬mo ningún plan resulta. Juan en Labios... y Gus en Graciadió comienzan sus días con un pequeño ritual de reafirmación personal, aceptando una adversidad que viven sin necesidad de lamentarse ni tampoco de comprender en toda su complejidad socio-política. Lo esencial ya lo saben: el presente inmediato es mucho mas urgente que el futuro, incierto.

Perrone desconfía saludablemente de los discursos y evita valerse de sus anos para pontificar pero eso no lo hace ajeno a la realidad: de hecho, el pe¬so de la misma se vuelve mas eficaz ya que, en lugar de verbalizarse, aparece contenido en un abandonado paisaje indus¬trial, en las calles vacías de asfalto cuar-teado, en la imagen sucia de Labios..., en la amenaza de tormenta desde el audio de Graciadi6, en la presión directa y a la vez abstracta (por gratuita) que ejerce el cana (Carlos Briolotti) sobre los chicos. No debe ser casual que sea precisamente es el personaje el único que mantiene un mismo grado de protagonismo en las tres películas. Paradójicamente, la amenaza se concreta en toda su crudeza cuando la imagen y el cielo se despejan en Cinco pal' peso, y no gracias a la mano del cana.' En otro plano, se podría decir que la elección misma de su propio sistema de producción y circulación es para Perrone la mejor manera de reconocer el peso de una realidad adversa sin resignarse a ella.

Ituzaingó: Estación del ferrocarril Sarmiento distrito del partido de Morón espacio suburbano del Oeste por el que circulan sin poder salir Juan, Pao, Gus, Rolo, Mendo, Sole y los otros. En Labios... los chicos hablan de irse dc vacaciones pero no lo hacen; en Cinco pal' peso, mas modestamente, planean una escapada a la calle Florida pero no la concretan. Tristessa, ex del Mendo, asegura que dejara Ituzain¬g6 por Montevideo pero nunca la vemos emigrar realmente. Eventualmente habrá una cierta circulación: Juan desaparece después de Labios... y suponemos que se ha ido; Rolo aparece recién en Cinco pal' peso y se nos dice que ha vuelto al bando después de algunos años. Pero cualquiera de ellos -o de los otros personajes circulantes de la trilogía- solo im-portan cuando efectivamente están en Itu¬zaingó y patean sus calles. Ituzaingó es a Perrone lo que Marsella ha sido para Mar¬cel Pagnolo lo que Flores es para Dolina y tiene una zona mítica por la que han pasado versiones locales de Marilyn Monroe o James Dean, pero también leyendas completamente autóctonas como el paquidermo Dailan Kifki. Como es un lugar que promueve el estado melancólico y este se manifiesta mejor en presencia de la Luna, Ituzaingó tiene un acuerdo con dicho satélite para que se deje ver también de día, según puede comprobarse en el ultimo piano de Cinco pal' peso.

Música: En las películas de Perrone, es el arte de combinar los sonidos, el tiempo y la imagen, para agregar toda una dimensión dramática con distintas connotaciones según el caso. Además, Perrone ha encontrado rostros de poderosa visualidad en diversos músicos, sin provenir del "ambiente", mediante el simple tramite de pedir su participación o aceptaría cuando Ie es ofrecida. Iván Noble de los Caballeros de la Quema y Adrian Otero de Memphis son los nombres de mayor presencia en la trilogía, aunque no los únicos.

Paternidad: Gran tema de la trilogía y una de las preocupaciones recién rentes de la obra de Perrone. La ausencia, distancia muerte paterna es señalada desde trabajos prehistóricos como El cumpleaños de Juan (realizado por Perrone en super 8mm., hace mas de veinte arios) hasta Cinco pal' peso, cuya escena central es precisamente el reencuentro de Rolo con SU padre después de mucho tiempo sin verse. Ese padre es, además, el único que aparece realmente en toda la trilogía. La paternidad no buscada presenta responsabilidades tanto en Labios… como en Graciadió y, de hecho, Gus se aleja del grupo en Cinco pal' peso porque tiene que ejercer el rol de padre que asumió en la película anterior. Perrone mismo protege de un modo bastante paternal a aquellos que quiere, aunque también debe decirse que, cuando da consejos, mas que padre es un amigo. La cuestión podría trasladarse al plano de lo puramente creativo (Perrone como padre de las criaturas de trilogía las cuida en Labios... y Graciadió pero las deja libradas a su suerte en Cinco pal' peso) y hasta lo religioso (Juan en Labios... invocando la protección divina frente al desamparo diario).

Pareja: Reunión de dos personas con fines sentimentales, sexuales o do ambas naturalezas. Puede ser o no un estado deseable de la persona, según el caso, y, aunque implica fidelidad, esta siempre se ve comprometida: Juan, Gus y Rolo ceden a la tentación en cada film, son descubiertos y habilitan tremendos reclamos por parle sus parejas. Un poema propio o comprado (con fotos de autos) puede ser un buen primer paso para redimirse, aunque no habrá manera de evitar el dolor y la culpa.

Referentes: Tras arios de ser vinculado irremediablemente, con Wenders y Jarmusch, el realizador se hart6 y en cambio prefiri6 la referencia a su héroe local, Leonardo Favio, en el travelling fi¬nal de Cinco pal' peso, o directamente la auto-referencia en citas a otras películas suyas (Angeles en Labios..., Graciadió en la remera de Sole en Cinco pal' peso). Ese desplazamiento tiene su lógica, porque a la altura de la trilogía la deuda con sus referentes ya esta saldada.

Sandro: Ídolo popular y rey gitano de vigencia indiscutible. Perrone gano de niño un concurso televisivo imitándolo, situación que ningún guionista podría inventar y que aparece depositada sobre Rolo en la escena más emotiva de Cinco pal 'peso. Adrian Otero interpreta precisamente a un imitador en decadencia del ídolo en Graciadió. La presencia del autentico Sandro en una película de Paul Perrone es una vieja deuda que alguna vez el realizador deberá cobrarse.

Sexo: Perrone es un cineasta pudoroso que respeta la intimidad amatoria de sus personajes. Es distinto cuando se trata de mostrar ' una relación que empieza en la pura atracción física (Cinco pal' peso) o cuando el sexo se verbaliza, ya sea en charlas de chicas (elementalidad cotidiana que sin embargo ninguna cámara argentina registro antes) o en los impagables matchs que se establecen entre la estoica inocencia del Mendo y la ninfómana de Graciadió o la prostituta de Cinco pal' peso. Lejos de practicar el amor en¬tre velas o en el techo del Colon, al que nadie sabe por donde se sube, Juan y Pao en Labios... están condenados a practicarlo mientras la abuela duerme en la pieza de al lado. Incluso así, no estarán a salvos de la cana.

Soledad: Estado del alma que los amigos o las parejas distraen pe¬ro no eliminan. En cada película de la trilogía alguno de los protagonistas vaga en soledad por las calles de Ituzaingó, acompañado por el tema mas triste de la banda sonora. La fuerza emotiva do tal recurso ha permitido a Perrone utilizarlo para reforzar la unidad del tríptico, sorteando los peligros de la reiteración.

Tragedia: Orientación del arte y de la vida: se nace para morir. Labios... y Graciadió no desconocieron sino simplemente postergaron el necesario desenlace trágico hasta Cinco pal' peso. Y es que a falta de una tradición con significativa continuidad en el audiovisual argentino, Perrone inserta sus obras en (esta otra traición mayor de la que sólo se escapa por ignorancia.


LA TRILOGÍA

Labios de churrasco (1995)

Libreto: RP. Imagen: Carlos Briolotti (b&n). Cámara y sonido: Lu¬cas Marcheggiano, Adolfo Ontiveros. Asist. de dirección y producción: Alejandra Trossero. Edición y sonido; Luis Barros. Con Fabián Vena (Juan), Violeta Naón (Paola), Gustavo Prone (Gus), Yiyi de la Motta (Ana), Gustavo Aldana (Christian), Carlos Briolotti (policía), Fernando Alvarez (Ruben). Producción: RP. Duración: 59'. Formato: High 8, editado en U-Matic.

Graciadio (1997)

Libreto.: RP y Roberto Darandalla. Imagen: Sepe Sayas (color). Edición: Benjamin Avila. Con Violeta Naón (Pao), Gustavo Prone (Gus), Mauro Alchuler (Mendo), Adrian Otero (Sandrito). Carlos -, Briolotti (policia), Axel Kuschevatzki. Producción: Maria Angeles Mira. Dirección 70'. Formato: Betacam.

Cinco pal' peso (1998)

Libreto: RP y Roberto Barandalla. Fotografía: Sepe Sayas (color). Comoro: Lucas Marcheggiano. Edición: Benjamin Avila. Con Micaela Arbidor (Sole), Campi (Rolo), Valentina Bassi (Tristessa), Mau¬ro Alchuler (Mendo), Camin (coreano), Adrian Otero (poeta de Ituzaingó), Ivan Noble (Ivan), Carlos Briolotti (policía). Producción: Maria Angeles Mira. Duración:.80'. Formato: 16mm., editado en Betacam.


Por Fernando Martín Peña

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