LA PRODUCCION
Contexto
Una película argentina es un filme acerca de hacer películas
en la Argentina. Todos los integrantes han trabajado en diferentes
roles y han sido parte de las películas que le renovaron
el cine argentino. Camila Toker trabajó en Sábado y Los
suicidas de Juan Villegas y Ana y los otros de Celina Murga, y
junto con Tamae Garateguy, en el corto Una tarde feliz de
Juan Villegas y Celina Murga. Santiago Giralt trabajó como
guionista y asistente de dirección y producción en películas
como Los rubios y Géminis de Albertina Carri, Sólo por hoy
de Ariel Rotter y escribió el corto “El llamado” dentro de 18J.
Como gente de cine, decidieron ficcionalizar sus experiencias
como realizadores de Argentina, creando películas en las
peores crisis económicas, políticas y sociales.
Querían mostrar esa parte que no se ve del cine argentino, la
“cocina emocional” de las películas – lo que queda detrás de
cámara, fuera de escena. Por eso se unieron en sus esfuerzos
para hacer su primer película mostrando las vicisitudes que
han vivido al hacer películas en la Argentina.
¿Cómo empezó todo?
Nos conocimos hace dos años en el Semillero de Talentos del
Festival de Cine de Mar del Plata con nuestros proyectos de
ópera prima. Mientras estábamos allí, nos dimos cuenta de
que coincidíamos en muchas cosas acerca del “hacer cine”.
Un año más tarde nos reencontramos en el mismo festival y
nos dimos cuenta que, separadamente, estábamos en el
mismo lugar con nuestras óperas primas: nada había cambiado
en absoluto.
¿Qué estaba deteniendo la realización de nuestras primeras
películas? Podíamos esgrimir un par de excusas: la lentitud
del INCAA, la dificultad de financiar nuestros proyectos, las
dificultades técnicas de cada guión.
Así que decidimos juntarnos y nos dijimos: queremos demostrarnos
que somos buenos para esto y que podemos hacer
buenas películas. Así nos decidimos a hacer una película que,
en principio, nos gustara a nosotros.
¿Qué nos detenía? Para comenzar, el cine es un arte caro. No
quisimos que eso nos detuviera y decidimos usar la tecnología
y los recursos con los que contábamos, cámaras
digitales, luz natural, una computadora para la edición y
nosotros mismos como actores.
Buscamos gente que le interesara nuestra historia y
descubrimos que había mucha gente de cine que estaba lista
para unirse a proyectos que les gustaran.
Una vez que encontramos un tema, una serie de personajes
que lo llevaran adelante y una historia fuerte y sólida comenzamos
a hacer la película, con un solo objetivo claro:
terminarla, no importara cómo.
Entonces, cuando comenzamos a trabajar, nos dimos cuenta
de que nuestra técnica de rodaje y puesta en escena se podía
organizar en una serie de reglas. Así tomamos conciencia del
proceso que estábamos desarrollando. Investigamos otras
experiencias similares tales como el Dogma 95, las películas
de John Cassavettes, Raúl Perrone, Ana Katz, Los Rubios de
Albertina Carri, Mundo Grúa de Pablo Trapero, Tarnation de
Jonathan Caouette, la Nouvelle Vague…
Usamos las características de “un país en crisis” para hacer “una película en crisis”: una película en constante desarrollo,
avanzando sobre contradicciones, sobre obstáculos, sobre su
propia imposibilidad. Y, al mismo tiempo, encontramos una
buena historia que le daba marco y nos permitía reflexionar
sobre esas contradicciones.
Enviamos nuestro Manifesto a varias personas del medio
cinematográfico y encontramos un enorme grupo de personas
que se identifican con él y contactándonos para hacer
cortos y película bajo nuestro método.
Así que este es nuestro Manifesto y UPA! Una película
argentina es el filme que le da forma a esto.
Esperamos que al leerlo sientan, al igual que nosotros,
libertad de acción y la potencia que genera el trabajo grupal.
Manifiesto Grupo Acción. Tamae Garateguy, Santiago Giralt,
Camila Toker, Eva Bär.